La comuna de Litueche será una de las protagonistas de un proceso que busca definir el futuro ambiental del Secano Costero durante los próximos diez años. Junto a Navidad, Pichilemu, Paredones, Marchigüe y Pumanque, la comuna participa en la elaboración del Plan Local de Restauración del Paisaje Secano Costero Nilahue, una iniciativa que pretende recuperar uno de los ecosistemas más valiosos y, al mismo tiempo, más amenazados de la Región de O’Higgins.
El proceso comenzó con una serie de talleres ciudadanos desarrollados durante julio, donde vecinos, dirigentes sociales, municipios, servicios públicos y organizaciones del territorio aportaron sus conocimientos y experiencias para construir, de manera participativa, una hoja de ruta que permita enfrentar los efectos del cambio climático, la escasez hídrica y la degradación de los ecosistemas.
Para Litueche, esta iniciativa representa una oportunidad especialmente relevante. La comuna forma parte del tradicional secano costero, un territorio cuya identidad está profundamente ligada a la agricultura, la ganadería y al bosque nativo mediterráneo. Sin embargo, durante las últimas décadas estas actividades han debido enfrentar prolongadas sequías, pérdida de vegetación nativa, erosión de los suelos y una creciente disminución de la disponibilidad de agua.
Un plan pensado para los próximos diez años en el Secano Costro de O’Higgins
El Plan Local de Restauración no busca ejecutar acciones aisladas, sino establecer una planificación estratégica de largo plazo. Durante la próxima década se definirán prioridades de intervención, proyectos de restauración ecológica y mecanismos de coordinación entre las distintas instituciones y comunidades que comparten este paisaje.
Uno de los aspectos más destacados del proceso es que las decisiones no serán tomadas únicamente desde organismos técnicos, sino que incorporarán el conocimiento de quienes viven diariamente en el territorio.
Durante los talleres realizados en Litueche y las demás comunas participantes, los asistentes identificaron los principales valores ambientales del paisaje, las amenazas que enfrenta actualmente y las oportunidades para recuperar ecosistemas que hoy presentan un importante deterioro.
¿Por qué el Secano Costero Nilahue es tan importante?
El paisaje Secano Costero Nilahue comprende aproximadamente 122.947 hectáreas, distribuidas entre las provincias de Cardenal Caro y Colchagua. De esa superficie, más de 20 mil hectáreas han sido catalogadas como prioritarias para la restauración ambiental, debido a su alto nivel de degradación y su enorme valor ecológico.
En este territorio sobreviven bosques esclerófilos costeros considerados en peligro crítico, además de numerosas especies de flora y fauna nativa que se encuentran bajo distintas categorías de amenaza.
La escasez de precipitaciones registrada durante los últimos años ha agravado aún más esta situación, afectando no solo la biodiversidad, sino también la producción agrícola, el abastecimiento de agua y la calidad de vida de miles de familias rurales.
Precisamente por estas características, el Secano Costero Nilahue fue seleccionado como uno de los siete paisajes prioritarios que actualmente forman parte del Proyecto GEF Restauración de Paisajes, desarrollado por el Ministerio del Medio Ambiente y CONAF, con la implementación técnica de la FAO y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Litueche: participación desde el territorio

Los primeros talleres ciudadanos se realizaron los días 13 y 14 de julio, comenzando precisamente en Litueche y Marchigüe, lo que refleja la importancia estratégica que tiene la comuna dentro del paisaje a restaurar. Posteriormente el proceso continuó en Pichilemu y Paredones, para finalizar con encuentros en Navidad y Pumanque.
La participación de vecinos, agricultores, dirigentes y representantes comunales resulta fundamental, ya que muchas de las soluciones deberán adaptarse a la realidad local.
En comunas como Litueche, donde gran parte del territorio corresponde al secano agrícola, la recuperación de quebradas, cursos de agua, vegetación nativa y suelos degradados puede transformarse en una herramienta concreta para mejorar la resiliencia frente a futuras sequías.
Además, recuperar el bosque nativo no solo beneficia a la biodiversidad. También ayuda a mejorar la infiltración del agua en los suelos, disminuye la erosión, favorece la captura de carbono y genera mejores condiciones para la agricultura y la ganadería sustentable.
Un desafío ambiental y social para O’Higgins y el Secano Costero
El Seremi del Medio Ambiente de O’Higgins, José Pablo Lagos, destacó que la restauración del paisaje solo será posible mediante un trabajo conjunto entre instituciones y ciudadanía.
La autoridad señaló que este proceso permitirá construir una visión compartida para recuperar el Secano Costero Nilahue, fortaleciendo la educación ambiental, la colaboración entre los distintos actores y aumentando la resiliencia del territorio frente al cambio climático….«la restauración de paisajes es un desafío que requiere la participación activa de las comunidades y también un proceso permanente de aprendizaje sobre el valor de nuestros ecosistemas. Este Plan Local nos permitirá construir una visión compartida para recuperar el Secano Costero Nilahue, fortaleciendo la educación ambiental, la colaboración entre los distintos actores del territorio y la resiliencia frente al cambio climático», senaló.
Ese enfoque cobra especial relevancia en comunas rurales como Litueche, donde el conocimiento acumulado por generaciones de agricultores y habitantes constituye un aporte clave para identificar las zonas más vulnerables y las mejores alternativas para su recuperación.
Una oportunidad para el futuro de Litueche
Más allá del componente ambiental, este Plan Local representa una oportunidad para fortalecer el desarrollo sostenible de la comuna.
La restauración del paisaje puede abrir nuevas posibilidades para proyectos de conservación, turismo de naturaleza, educación ambiental y producción agrícola más resiliente, contribuyendo además a proteger el patrimonio natural que caracteriza al secano costero de la Región de O’Higgins.
Para Litueche, participar desde el inicio en este proceso significa tener voz en las decisiones que marcarán el futuro del territorio durante la próxima década. La recuperación del paisaje no solo busca proteger la naturaleza; también pretende asegurar mejores condiciones de vida para las comunidades rurales, resguardar los recursos hídricos y preservar un entorno que forma parte de la identidad de quienes han vivido históricamente en el secano costero.
Con una planificación participativa y de largo plazo, el desafío será transformar este diagnóstico en acciones concretas que permitan devolver vida a uno de los paisajes más emblemáticos de la región, beneficiando tanto a la biodiversidad como a las generaciones presentes y futuras.
